Papá:
Gracias por haberme dado la vida,
por esos momentos
en los que me enseñaste
a montar en bicicleta
y que cada dos por tres me caía.
Pero tú me ayudabas a levantarme
y entonces yo seguía adelante.
Gracias por esos momentos
que me has dado tan bonitos.
Y muchas gracias por enseñarme
tantas cosas en los momentos
que he estado contigo.
¡GRACIAS POR TODO PAPÁ!
¿ES POSIBLE TRANFORMAR LOS C.E.E. DESDE DENTRO?
Hace 6 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario